Artistas Españoles de la Escuela de París | Óscar Domínguez
16091
post-template-default,single,single-post,postid-16091,single-format-standard,bridge-core-2.4.4,tribe-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,paspartu_enabled,paspartu_on_bottom_fixed,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-22.9,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-6.3.0,vc_responsive
 

Artistas Españoles de la Escuela de París

Artistas Españoles de la Escuela de París

Junto con la Galería Nacional de Praga, la Galería de Bellas Artes de Ostrava dispone de la mayor colección de la República Checa de cuadros y dibujos de destacados artistas españoles que residieron en París. Esta colección está compuesta por setenta y dos cuadros, dibujos y grabados de alta calidad de grandes artistas españoles, liderados por Picasso. Sin tomar en cuenta un dibujo modernista de Picasso de inicios del siglo XX, se trata de un conjunto compacto y bien definido que presenta las tendencias dominantes de París, la capital de la cultura europea tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Dada la situación política, sorprende que la primera muestra de las nuevas tendencias artísticas celebrada en Praga fuese la dedicada a los artistas españoles exiliados en París. Tuvo lugar en la Sala de Exposiciones Mánes al inicio de 1946, bajo el título El Arte de la España Republicana, con el subtítulo de Artistas españoles de la Escuela de París. La muestra,  con un total de doscientas  cuarenta y cuatro piezas, y celebrada bajo el auspicio del gobierno checoslovaco, fue inaugurada por el Ministro de Cultura Zdeněk Nejedlý con la presencia de ocho artistas invitados. Contó con una gran recepción. Algunos artistas fueron convidados en repetidas ocasiones a exponer en Praga, Brno, Olomouc y Bratislava hasta 1949, momento en el que el Partido Comunista Checoslovaco comenzó a promover la tendencia del llamado «realismo socialista», al que el arte moderno tuvo que cederle paso. Con el tiempo dichos artistas volvieron a España, donde recibieron reconocimiento. Durante las décadas posteriores, muchos de ellos se abrieron paso en el arte internacional. Así, por ejemplo, Antoni Clavé, que en los años sesenta del siglo XX optó por el camino de la abstracción, del mismo modo que Manuel Viola. Tras su muerte, Óscar Domínguez gozó de una gran popularidad. Recientemente sus cuadros y dibujos de Ostrava contribuyeron a una exposición en su isla natal, Tenerife (Islas Canarias). Asimismo, la obra del escultor Honorio García Condoy obtuvo reconocimiento a través de las exposiciones en 1990 (Zaragoza, Brno y Bratislava). Sobre el segundo escultor, Baltasar Lobo, se filmó un documental y en su Zamora natal se construyó un museo. Pedro Flores (en Murcia) y Ginés Parra (en Almería) fueron homenajeados a través de sendas exposiciones. Luis Fernández, Julio González y su hija Roberta fueron definidos como artistas líderes de la vanguardia europea de la Escuela de París. La Galería de Bellas Artes de Ostrava (GVUO) posee una excelente naturaleza muerta de otro artista que también se apellida González: González de la Serna. No obstante, también artistas menos reconocidos, por ejemplo Hoyos, presentan el ambiente vanguardista en el que actuaban de manera peculiar. José Palmeiro, desarrollaba principalmente el arte figurativo, y es autor de audaces naturalezas muertas o paisajes. Joaquín Peinado destaca por su diversidad. Las pinturas de figuras, naturalezas muertas y paisajes de Hernando Viñes son realmente impresionantes. A su vez recordamos a otro autor del figurativismo, Francisco Bores, cuya excelente representación de España forma parte de la propiedad de la Galería Nacional de Praga. Dada la calidad y la cantidad de las obras de la colección de Ostrava, esta representa un testimonio importante sobre la influencia del arte español en el checo. Puede consultarse la página web del museo aquí.

Pavel Štěpánek




Translate »